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El estilo de vida cetogénico, también llamado keto, consiste en una línea alimentaria que se caracteriza por la disminución en el consumo de carbohidratos y en un aumento en la ingesta de grasas naturales, manteniendo un contenido de proteínas normal.

La dieta cetogénica es una gran aliada para nuestro cuerpo, pues al reducir el consumo de carbohidratos, los niveles de glucosa e insulina en la sangre disminuyen; y en consecuencia se regulan y estabilizan.

Es importante saber, que cuando esto ocurre, el organismo activa mecanismos fisiológicos que son parte de nuestra evolución y capacidad de adaptación metabólica.

El hígado produce entonces moléculas llamadas cuerpos cetónicos, los cuales se utilizan para la formación de ATP de manera muy eficiente; convirtiéndose incluso, en el combustible favorito para el cerebro.

En otras palabras, al hacer la dieta cetogénica; los ácidos grasos de los cuales está compuesta la grasa corporal pueden ser utilizados como sustratos para una nueva fuente de energía.

Beneficios del estilo de vida cetogénico

Por otra parte, este es un método que funciona para personas con sobrepeso, resistencia a la insulina, Diabetes Mellitus 2, entre otras condiciones de salud; cada vez con más evidencia científica disponible.

Aunque este tipo de alimentación concede muchas ventajas, debemos ser cuidadosos para no cometer errores.

Las dietas cetogénicas pueden tener beneficios incluso contra la diabetes, el cáncer, la epilepsia y el Alzheimer.

Dietas cetogénicas

Existen diversas dietas cetogénicas, entre las que se incluyen:

La  estándar (DCE): Este es un plan de alimentación muy bajo en hidratos de carbono; con una ingesta moderada de proteínas y alto en grasas. Normalmente contiene un 75% de grasas, un 20% de proteínas y solo un 5% de carbohidratos.

Cíclica (DCC): Este plan implica periodos de recargas más altas en carbohidratos, por ejemplo, 5 días cetogénicos, seguidos de 2 días con carbohidratos.

Adaptada (DCA): Te permite añadir carbohidratos los días de entrenamientos.

Alta en proteínas: Esta es similar a una dieta cetogénica estándar, pero incluye más proteínas. Lo normal suele ser un 60% de grasas, un 35% de proteínas y un 5% de carbohidratos.

Sin embargo, solo las dietas cetogénicas estándar y alta en proteínas se han estudiado de forma detallada. Las dietas cíclicas son métodos más avanzados y son utilizadas principalmente por los atletas o culturistas.

Aliada de nuestro cuerpo

Algunos estudios han demostrado que la dieta puede tener beneficios en una gran variedad de enfermedades:

Cardiopatía: La dieta cetogénica puede mejorar los factores de riesgo como la grasa corporal; los niveles de colesterol HDL, la presión sanguínea y el azúcar presente en la sangre.

Cáncer: En la actualidad, esta dieta se ha usado para tratar muchos tipos de cáncer y reducir el crecimiento de tumores.

Alzheimer: La dieto keto podría reducir los síntomas de Alzheimer y disminuir su progresión.

Epilepsia: Las investigaciones han demostrado que la dieta cetogénica puede reducir en gran medida las crisis epilépticas en los niños.

Párkinson: Un estudio descubrió que la dieta ayudaba a mejorar los síntomas del Párkinson.

Síndrome del ovario poliquístico: La dieta cetogénica puede ayudar a reducir los niveles de insulina; lo que podría jugar un papel fundamental en el síndrome del ovario poliquístico.

Lesiones cerebrales: Un estudio en animales descubrió que la dieta puede reducir las conmociones cerebrales y ayudar a la recuperación del paciente tras sufrir estas lesiones.

Acné: La disminución en los niveles de insulina y la reducción en la ingesta de azúcar; o alimentos procesados podrían mejorar el acné.

No dejes de leernos, pues próximamente estaremos presentándote en nuestro portal una dieta cetogénica, ideal para ti y tu cuerpo.

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